Matilde Menéndez

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  • In: accidentes | prevención
  • Comentarios desactivados en Claves para prevenir intoxicaciones en tu hogar

El hogar es el mejor ámbito de juego para los niños; siempre y cuando estén bajo nuestra supervisión. Dentro de las consultas toxicológicas, más de la mitad son pediátricas. Además, la gran mayoría de las intoxicaciones ocurren en edades donde los niños son más vulnerables e incapaces de tomar conciencia de los peligros.

Lo que ocurre es que encuentran en la casa toda clase de materiales atractivos, que tienen apariencias vistosas… y terminan ingiriéndolos: medicamentos, líquidos limpiadores, plantas y hongos que encuentran en el jardín, venenos para ratas, insecticidas, etc. Además, los chicos pueden tomar contacto con contaminantes ambientales como el mercurio de los termómetros rotos o intoxicarse debido a la exposición a pinturas, cerámicas y metales, que pueden ser producto de la actividad laboral de los padres.

Por eso, en el blog de Matilde Menéndez queremos acercarte los consejos de la Sociedad Argentina de Pediatría para prevenir las intoxicaciones:

– No dejes los medicamentos al alcance de los niños, deben estar en un lugar inaccesible y fuera de la vista.

– Evitá tomar remedios frente a ellos, salvo que sea necesario, para evitar la imitación.

– Sabé qué medicaciones hay en tu hogar y tené noción de las cantidades que se encuentran en los contenedores.

– No utilices medicamentos sin prescripción médica.

– No uses envases de gaseosas o de productos comestibles para almacenar limpiadores o insecticidas.

– Los productos de limpieza deben estar fuera del alcance de los niños.

– Respetá las normas de seguridad al utilizar raticidas u otros plaguicidas, y no los utilices si hay niños presentes.

¿Qué hacer en caso de haber ingerido un medicamento o sustancia?

Ante la ingesta de un medicamento o sustancia tóxica, es fundamental que consultes rápidamente al médico y lleves el producto involucrado. Él se contactará con el toxicólogo para determinar las medidas a seguir.

Recordá que no es bueno provocar el vómito, excepto que te lo haya indicado el médico. Tampoco le des a beber agua, leche ni le ofrezca pan u otras comidas, ya que dificultan las medidas de desintoxicación y pueden favorecer la absorción.

Si encontrás al niño con algún producto de limpieza volcado sobre su ropa, sacale la prenda y lavá la piel con abundante agua.

El mejor antídoto para los tóxicos es la prevención.

Fuente: Sociedad Argentina de Pediatría

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La diabetes es una enfermedad que ya se ha convertido en epidemia a nivel mundial. Por eso, en el día mundial de la diabetes te explicamos las recomendaciones de la Federación Argentina de Diabetes para los diabéticos, en cuanto a la alimentación.
El “ajuste” que tiene que hacer una persona con diabetes es adaptar la alimentación, el ejercicio y el tratamiento (insulina o pastillas con prescripción y aval médico) para evitar los cambios bruscos de azúcar en sangre, ya que tener diabetes significa que el organismo no puede controlar la glucemia en forma automática. La persona con diabetes debe “pensar” lo que come: qué, cuánto y cuándo, para tratar de compensar la falla en el efecto de la insulina.
Una persona con diabetes debería poder comer lo mismo que una persona sin diabetes de la misma altura, igual desgaste físico y que esté pasando el mismo momento biológico: adolescencia, embarazo, edad activa, vejez. Y entonces ¿cuál es el problema? Sucede que a partir de tener una enfermedad nos ponemos a pensar por primera vez en la salud y en qué debemos comer para conservarla.
En verdad, todas las indicaciones de qué y cómo comer son recomendables para toda persona, tenga o no diabetes. Es decir que la propuesta es, de a poco, mejorar los hábitos de toda la familia.
Pequeños ajustes
La recomendación de la Federación Argentina de Diabetes explica que los ajustes en la alimentación que tienen que ver directamente con ayudar en controlar la glucemia son:
a) eliminar el azúcar de absorción rápida:
  • en los líquidos de consumo habitual. Infusiones amargas o con cualquier edulcorante; reemplazar jugos de fruta naturales y comerciales por jugos dietéticos (valor energético: 5 calorías % o menos); gaseosas comunes  por diet o light; amargos y termas por variedades light; gelatina dietética.
  • dulces, miel, caramelos y pastillas. Por suerte existen mermeladas bajas calorías o sin agregado de azúcar, golosinas sin azúcar, yogures y postres dietéticos.

 

b) fraccionar: distribuir la alimentación en un mínimo de 4 a 6 comidas diarias. Esta forma de comer menos cantidad más veces en el día no sólo distribuye mejor los hidratos de carbono y evita los grandes picos de azúcar sino que mejora el metabolismo y ayuda a adelgazar.
c) incorporar más alimentos con fibra: verduras / legumbres / frutas; que enlentecen la digestión y la absorción del almidón y los azucares. Este principio es muy importante ya que los alimentos con almidón deben constituir la base de una alimentación sana, por lo tanto estarán presentes en todos los menúes pero combinados con alimentos que “retrasen” su paso a la sangre.
Para entender este concepto, pensemos en los distintos tiempos de digestión y absorción de las siguientes ingestas:
  • un vaso de jugo de frutas natural / una fruta fresca con todo su ollejo o con piel.
  • un plato de polenta con aceite y queso / una ensalada multicolor + un plato de polenta con salsa y carne picada.
  • un plato de arroz con huevo / un guiso de arroz con pollo, verduras y arvejas.

 

¿Alimentos prohibidos?
La diabetes no es una enfermedad del aparato digestivo, por lo tanto no se necesita comer todo hervido, sin salsas ni condimentos, ni frituras, como algunas personas suponen. Por eso, para una persona con diabetes no existen alimentos prohibidos.
La diabetes no significa intolerancia digestiva ni alergia, sino una incapacidad de adaptar la secreción de insulina a una llegada brusca de glucosa a la sangre.
Una persona, además de su diabetes puede tener úlcera de estómago, hipertensión, enfermedad celíaca, colesterol alto, divertículos intestinales, colon irritable, por ejemplo. Por eso las indicaciones generales valen para todos aquellos que no tengan que resolver algún otro trastorno en el que la alimentación debe ser adaptada especialmente. De allí la importancia de la consulta con un nutricionista.
El plan de alimentación es individual, ya que las calorías que necesita una persona con diabetes adelgazada que debe recuperar peso perdido o que realiza un gran desgaste físico son muy diferentes a la persona con diabetes que está con sobrepeso y debe adelgazar como parte esencial del tratamiento.
El alcohol y la diabetes
El alcohol tiende a disminuir la glucemia; y esto es importante tenerlo en cuenta y tener la precaución de no ingerir bebidas alcohólicas sin ingerir alimentos ya que puede ser causa de hipoglucemia.
El alcohol aporta muchas calorías (7 calorías cada gramo) lo que obliga a controlar su ingesta si se comenzó un plan de adelgazamiento.
La recomendación de la Federación Argentina de Diabetes para la persona con diabetes es igual que para la que no tiene diabetes: consumo moderado. Por su puesto, deben evitarse las bebidas alcohólicas que contienen azúcar como los licores.
La sal y la diabetes
No tienen ninguna relación directa que los alimentos tengan o no sal con los niveles de glucemia.
El problema es que prácticamente la mitad de las personas con diabetes tienen hipertensión arterial o la desarrollan a lo largo de su vida.
La recomendación es la que hacemos a la población general: conviene evitar en la rutina alimentos “hipersalados” (embutidos, snacks, comidas rápidas); se desaconsejan en la rutina no sólo por el gran contenido de sal sino que, además son hipergrasos, con muchas calorías y sin aporte de fibra.
El azúcar y las grasas
El azúcar en la alimentación representa “calorías vacías”, esto significa que aporta energía sin ningún principio nutritivo. Está comprobada su acción provocadora de caries dental, es un hidrato de carbono de absorción rápida y no tiene saciedad.
Puede suspenderse de la alimentación sin riesgos y con probados beneficios para cualquier miembro de la familia, no sólo la persona con diabetes o la que debe adelgazar. Todas las frutas y verduras nos aportan azucares naturales junto con vitaminas, minerales y fibra.
En una alimentación saludable debiera disminuirse la ingesta de grasas de origen animal (cortes grasos de carne, piel del pollo, quesos comunes, manteca), ya que es de tipo saturada y aumenta el colesterol malo. Por lo tanto la relación no es con la diabetes sino con la persona que tiene diabetes y quiere cuidar su salud.
En la actualidad, otra fuente de grasa “mala” para la salud es la que se usa en la industria alimentaria (margarinas, repostería, snacks) como “aceites vegetales hidro-genados”, ya que al endurecerlos, se comportan en el organismo igual que una grasa saturada.
Existen grasas “buenas”, que son todas las del origen vegetal (aceites en general, mayonesa, aceitunas, palta, nueces, maníes), y pescados grasos de agua fría (atún, salmón, sardina, caballa, arenque).
Los argentinos, por nuestros hábitos culturales, consumimos muchísima carne con lo que sobrepasamos con creces el requerimiento para un adulto sano. Deberíamos, de a poco, cambiar nuestros menúes habituales por platos de pastas, arroz, legumbres y verduras, en los que la carne esté presente como un “condimento” o un elemento más.
¿Qué comemos?       
Parece claro que hay que comer de todo, pero es fundamental medirnos en la cantidad. La Pirámide de Alimentación Correcta aconseja una alimentación basada en los cereales y derivados así como a las hortalizas con almidón. En los diabéticos, debe respetarse la misma pirámide, incorporando gran cantidad de alimentos con fibra que retarden la absorción: verduras y legumbres.
Los cereales y derivados son alimentos baratos y sanos. Aportan calorías sin grasa “mala”, junto a una pequeña cantidad de proteínas que, combinada con las legum-bres, tambien baratas, se complementan y adquieren buen valor biológico.
En la diabetes el desafío es lograr incorporar a los alimentos con almidón en todas las comidas, pero en una cantidad moderada y acompañados de otros alimentos que hagan más difícil la digestión.
La fibra sólo la aportan los alimentos de origen vegetal, y es la encargada de regularizar la función intestinal. En la actualidad hemos aprendido que en las legumbres, las frutas, la mayoría de las hortalizas y en pocos cereales (avena, cebada) existe un tipo de fibra especial que “atrapa” al colesterol y al almidón retrasando mucho el tiempo de digestión y absorción.
Fuente: Federación Argentina de Diabetes
El consumo de sodio a partir de alimentos procesados y de restaurantes contribuye al aumento de los índices de hipertensión, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. Disminuir el consumo de sodio hasta los límites recomendados podría evitar miles de muertes cada año.
Las personas estamos consumiendo demasiado sodio, comúnmente en forma de sal. Un alto consumo de sodio eleva la presión arterial. La hipertensión es un factor de riesgo importante de las enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares, primera y tercera causa de muerte en el país respectivamente.
Las investigaciones indican que existe una asociación basada en la dosis entre el consumo de demasiada sal y la presión arterial alta. Cuando se reduce el consumo de sal, la presión arterial comienza a disminuir en la mayoría de las personas a los pocos días y semanas. Las poblaciones con dietas bajas en sal no experimentan el aumento de presión arterial con el paso de los años en comparación con lo que sucede en la mayoría de los países occidentales.
Consumo de sodio y suministro de alimentos
Todos necesitamos una pequeña cantidad de sodio (por ejemplo: entre 180 mg y 500 mg por día aproximadamente) para que nuestros cuerpos funcionen correctamente.
El Instituto de Medicina de los EEUU recomienda 1500 mg de sodio por día como el nivel de consumo adecuado para la mayoría de las personas y aconseja a todas las personas limitar el consumo de sodio a menos de 2300 mg por día, el máximo nivel aceptable.
En ese sentido, el Instituto aconseja limitar el consumo de sodio en menos de 2300 mg por día (aproximadamente 1 cucharadita de sal de mesa) para la población en general y 1500 mg por día para grupos especiales de población.
El consumo adecuado (AI, por sus siglas en inglés) de 1500 mg por día es el promedio de consumo diario de sodio recomendado. El AI de sodio que se establece para adultos es de 1500 mg por día para garantizar que la dieta general proporcione cantidades suficientes de otros nutrientes y para cubrir la pérdida de sodio a través de la transpiración en el caso de las personas físicamente activas.
El máximo nivel (UL, por sus siglas en inglés) de 2300 mg por día se refiere al nivel diario de sodio más alto que probablemente no representa riesgo alguno de efectos adversos para la salud en el caso de la mayoría de las personas de la población en general. El UL no representa el consumo recomendado y no existe beneficio aparente de consumir niveles de sodio por encima del consumo adecuado (AI).
Según el citado Insituto, en los EEUU el promedio de consumo diario de sodio para los estadounidenses a partir de los 2 años es de 3,436 mg. Esto indica que, desde la década de 1970, la cantidad de sodio en los alimentos ha aumentado y se ingieren mayor cantidad de alimentos por día que en el pasado.
¿De dónde consumimos sodio?
La mayor parte de sodio que se consume proviene de alimentos procesados y de restaurantes; solamente una pequeña parte se emplea en la cocina o se añade en la mesa.
Incluso si una persona no padece de hipertensión, puede igualmente beneficiarse al reducir la cantidad de sodio en su dieta, ya que cuanto más baja sea la presión arterial en general, menor será el riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.
Si los fabricantes reducen gradualmente la cantidad de sodio en alimentos procesados y preparados, las principales fuentes de sodio en el suministro de alimentos, el consumo de sodio de la población podría reducirse a niveles más seguros con pocos o ningún cambio de comportamiento individual necesario por parte de los consumidores.
La reducción gradual de sodio también permitiría una adaptación más fácil del paladar en respuesta a la reducción de sodio. El consumo de sodio a partir de alimentos procesados y de restaurantes contribuye al aumento de los índices de hipertensión, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.
Disminuir el consumo de sodio podría evitar miles de muertes anuales, pues cada año la hipertensión arterial causa 400.000 muertes. Otros beneficios de reducir el consumo de sodio incluyen: menor riesgo de cáncer gastroesofágico, menor masa ventricular izquierda (corazón) y conservación de la masa ósea.
Fuente: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades
  • In: enfermedades | prevención
  • Comentarios desactivados en Reglas entre el ejercicio y las calorías para bajar de peso
Los investigadores señalaron que los adolescentes que intentan perder peso no parecen comprender del todo la relación entre el ejercicio y las calorías.
El análisis de casi 44.000 adolescentes que participaron en la Encuesta de riesgo conductual juvenil de Filadelfia, EE.UU., mostró que, entre los obesos, las chicas que hacían ejercicio seguían bebiendo gaseosas, y los chicos no hacían nada de ejercicio.
Además, tres cuartas partes de los adolescentes obesos dijeron que intentaban perder peso, pero esos adolescentes también eran más propensos a fumar, posiblemente como “ayuda” para perder peso, sugirió el estudio.
La preocupación a nivel mundial
Las tasas de obesidad infantil se han triplicado en EE. UU. en las últimas tres décadas, y casi uno de cada tres niños estadounidenses tiene sobrepeso o es obeso actualmente. El nuevo estudio, que será presentado en la reunión anual de la Asociación Americana de Salud Pública (American Public Health Association, APHA) en Washington, ilumina parte del motivo de que reducir esas tasas sea una batalla tan ardua.
Las chicas obesas que intentaban perder peso eran más propensas a participar en al menos 60 minutos de actividad física al día, pero también eran más propensas a consumir un refrescos azucarados a diario, lo que básicamente contrarresta muchos de los beneficios del ejercicio diario, señaló la autora del estudio, Clare Lenhart.
“La mayoría están interesadas en perder peso y eso es positivo, pero las gaseosas tienen suficientes calorías para contrarrestar las que gastan en la actividad física”, explicó.
Los chicos obesos que intentaban perder peso no hacían ejercicio, y pasaban más de tres horas al día jugando videojuegos, mostró el estudio.
“Si alguien es obeso e intenta perder peso, los médicos deben hacer preguntas de seguimiento para averiguar cómo lo hacen y darles sugerencias sobre cómo modificar las conductas”, señaló Lenhart.
Falta educación para lograrlo
La Dra. Yolandra Hancock, pediatra de atención primaria del Centro Médico Pediátrico Nacional en Washington, dijo que los adolescentes están motivados por el cambio, pero hay una falta de educación sobre cómo lograrlo de forma saludable.
“El estudio demuestra una clara falta de comprensión sobre cuántas calorías quema el ejercicio”, planteó. “Para quemar las calorías de un refresco azucarado, habría que correr 1,6 km, y la mayoría de adolescentes no alcanzan ese nivel de actividad física”, anotó Hancock.
“Si un adolescente intenta perder peso, es importante preguntarles cómo lo lograrán, dado que quizás hallemos que hay una falta de educación sobre las calorías que ingieren y las que gastan”, añadió. “Esto es especialmente importante para los adolescentes, ya que comienzan a tomar decisiones por sí mismos en términos de lo que comen y con qué frecuencia hacen ejercicio”.
La regla 5-2-1-0
Por lo general, Hancock enfatiza la regla del 5-2-1-0, que es fácil de entender, a los adolescentes con sobrepeso y obesos que desean y necesitan perder peso. Esto se refiere a cinco frutas y verduras al día, dos horas o menos frente a pantallas como la televisión o los videojuegos por día, una hora de actividad física al día, y cero o pocas bebidas endulzadas con azúcar al día.
Añadió que en esta regla también hay cierta flexibilidad. Por ejemplo, “si un adolescente con sobrepeso u obeso desea jugar un videojuego, puede jugar videojuegos activos, que impliquen algún ejercicio”, apuntó. “Hay una forma de alcanzar el equilibrio”.
Debido a que este estudio se presentará en una reunión médica, sus datos y conclusiones deben ser considerados como preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.
Fuente: medlineplus[dot]com

Debido a que los bebés aún no pueden levantar la cabeza por sí solos, necesitan protección especial para evitar accidentes por sofocación. Los niños pequeños también corren este riesgo.

Protegé a tus niños de los peligros de sofocarse siguiendo estas reglas:

  • Nunca coloques a un bebé boca abajo en una superficie blanda, como una cama de agua, un edredón, una alfombra de piel de oveja o una funda para colchón.
  • Nunca pongas a un bebé en una cuna o en una cama con almohadas, mantas, ropa de cama blanda, muñecos de peluche o juguetes de felpa.
  • Nunca pongas a un bebé sobre un colchón cubierto con plástico o con una bolsa plástica.
  • Si te acostás junto a tu bebé, asegurate de cumplir con las reglas de seguridad.
  • Desechá rápidamente las bolsas plásticas provenientes de las compras o de la tintorería. Atá varios nudos en cada bolsa antes de tirarla.
  • Mantené las bolsas plásticas de basura y las bolsas plásticas grandes como las que se usan para guardar sándwiches fuera del alcance de los niños.
  • Cuando hagas la limpieza después de una fiesta de cumpleaños o una ocasión especial, prestá mucha atención a las bolsas donde vinieron los regalos. Recogelas y tiralas de inmediato.
  • Asegurate de que el colchón de la cuna de tu bebé sea del tamaño adecuado y que quede bien ajustado en la cuna. De este modo, evitarás que el niño quede atrapado entre el colchón y los costados de la cuna.
  • Asegurate de que las sábanas de la cuna queden bien ajustadas al colchón, de modo de evitar que se salgan y que puedan envolver la cabeza del bebé. También podés comprar sujetadores de sábanas para mantenerlas en su lugar.

 

Cómo prepararse

Si está embarazada o ya es madre de un niño, te damos algunos consejos útiles:

  • Aprendé a realizar la resucitación cardiopulmonar (CPR por su sigla en inglés) y la maniobra de Heimlich.
  • Tené los siguientes números cerca del teléfono (para vos y las personas que cuidan a sus hijos):
    • número gratuito del centro de control de envenenamiento
    • número del pediatra
    • números del trabajo del padre y la madre, y de sus teléfonos celulares
    • número de algún vecino o de algún familiar que viva cerca (si necesita que alguien se ocupe de los otros niños en caso de una emergencia)
  • Armá un botiquín de primeros auxilios y guardá las instrucciones para emergencias adentro.

 

Cómo mantener un ambiente seguro y cómodo para los niños

A fin de asegurar la efectividad de sus esfuerzos por mantener un ambiente a prueba de niños, es una buena idea que te pongas de rodillas en cada habitación de tu casa, para ver todo desde la perspectiva de un niño. Prestá atención al entorno que rodea a tu hijo y a los objetos que podrían ser peligrosos.

Hacer de tu casa un lugar totalmente a prueba de niños quizá sea difícil. Si se reduce sólo a algunas opciones, podés cerrar las puertas (e instalar cubiertas para los picaportes) en cada una de las habitaciones donde tu hijo no debería entrar, a fin de evitar que deambule por lugares que no son a prueba de niños. Las cubiertas para picaportes y las cerraduras a prueba de niños en las puertas corredizas también son buenas medidas para evitar que tus pequeños salgan de la casa.

Sin duda, el grado al que vos mantengas tu casa a prueba de niños es una decisión suya. Vigilar a tus hijos es la mejor manera de prevenir que sufran lesiones. Sin embargo, incluso los padres más cuidadosos no siempre pueden mantener a un niño 100% seguro todo el tiempo.

Si vos tenés un bebé, un niño de entre 1 y 2 años o un niño en edad escolar, tu hogar debería ser un refugio seguro que tus hijos pudieran explorar. Después de todo, tocar, agarrar, trepar y explorar son las actividades que desarrollan el cuerpo y la mente de los niños.

Fuente: kidshealth[dot]org

  • In: accidentes | prevención
  • Comentarios desactivados en Los accidentes también pueden pasar en la escuela

Varias veces hemos hablado de la importancia de prevenir los accidentes en el hogar. Más allá de las prevenciones que debemos tener en nuestras casas para evitar los accidentes, esos cuidados tenemos que continuarlos y fomentarlos en los chicos cuando van a la escuela. Te damos algunos consejos para que tengas en cuenta.

 

Algunas de las prevenciones que difunde la Sociedad Argentina de Pediatría para los cuidados de los chicos en la escuela y que desde el blog de Matilde Menéndez recomendamos, son éstas:

 

– En la entrada y salida del colegio:

En los horarios de escuela, por ley el tránsito vehicular tiene una velocidad limitada y fiscalizada. Además, los transportes escolares deben estacionar en lugar seguro y que permita acceso de la vereda al interior. Por eso, las autoridades escolares deben diagramar una salida gradual, tranquila y controlada, más aún si hay escaleras en el trayecto.

Todo elemento escolar (portafolios, mochilas o “carritos”) en general son un riesgo en este momento de la salida tanto más, cuando más pequeño es el niño. Entonces, debemos recordarles que deben estar atentos cuando entran y salen de la escuela.

 

– En el aula:

Los escalones y desniveles deben estar resaltados en colores llamativos, y no estar encerados, plastificados o siliconados, para evitar caídas.

Los pupitres plegables no deben ser accionados por los más pequeños. Los mayorcitos deben hacerlo siempre supervisados.

Lo ideal es que el aula tenga dos puertas, con abertura hacia fuera, para una eventual evacuación de la misma.

Las ventanas y persianas (con cualquier mecanismo) deben ser accionadas por personal del colegio.

 

– En los baños:

Los sanitarios del tamaño y altura para adultos, representan un riesgo para niños pequeños. Por eso, deben estar fuertemente fijados a la pared o al piso.

El piso mojado, la superpoblación durante los recreos y los juegos de cualquier índole, aumentan el riesgo de accidentes en el baño.

Nunca debe dejarse a un niño pequeño solo en el baño durante horas de clase. Siempre debe haber un adulto para vigilarlo.

 

– En los recreos:

La salida y entrada de los recreos debe ser tranquila, gradual, sin empujones.

Los patios o galerías donde transcurre el recreo deben tener piso, seguridad eléctrica y no tiene que haber obstáculos.

La convivencia de edades (a veces muy diferentes) aumenta el riesgo de traumatismos en general.

Si los días de lluvia los espacios libres no ofrecen garantías, es preferible que el recreo transcurra en el aula.

 

Como podés apreciar, los cuidados no dependen sólo de los padres, sino también de las maestras y de las autoridades de las escuelas. Por eso, si ves algo que te parece que no está bien, hablá con los docentes, la directora, o cualquier otra autoridad que te parezca conveniente.

  • In: prevención
  • Comentarios desactivados en Dermatitis del pañal: cómo prevenirla

La dermatitis del pañal o sarpullido de la zona del pañal es uno de los problemas de la piel más comunes y frecuentes del bebé en el primer año de vida. Se trata de una inflamación de la piel que está en contacto con el pañal.

Como primera causa de esta dermatitis encontramos el exceso de humedad y fricción de esta zona que lleva a la maceración de la piel. En esto intervienen el contacto prolongado con la orina y las heces, la temperatura elevada de la zona, los apósitos oclusivos, las enzimas fecales, detergentes potentes, antisépticos, bacterias y hongos.

Cuando en la piel están presentes la materia fecal y orina simultáneamente, se inicia un proceso químico que irrita la piel del bebé.

La alimentación

Se estudió la influencia de la alimentación en la dermatitis del pañal, y se demostró que los bebés alimentados a pecho presentaban menor incidencia de la dermatitis del pañal.

Es interesante destacar que el bebé puede cambiar su carácter a causa de la irritación de la zona del pañal. Por eso, desde el blog de Matilde Menéndez te recordamos que es importante la consulta inmediata al pediatra y eventualmente al dermatólogo infantil para diagnosticar las distintas causas de esta afección, ya que la distribución y tipo de lesiones en la piel es útil para establecer un correcto diagnóstico y tratamiento.

¿Cómo prevenir la dermatitis del pañal?

El uso creciente de pañales de celulosa descartable ha contribuido mucho en reducir esta inflamación. El pañal empleado debe ser suficientemente grande y estar diseñado de manera de reducir el roce.

El pañal debe cambiarse cuando está mojado o sucio. Para la higiene diaria los especialistas  recomiendan limpiar con aceite común u óleo calcáreo sin necesidad de colocar polvos. Se debe evitar el uso de goma ya que fomenta el calor y la maceración.

¿Cómo tratar a un niño con dermatitis del pañal?

Se recomienda no usar agua y jabón en el lavado cada vez que se lo cambia. Es importante luego de la higiene antes mencionada dejar secar al aire libre por unos minutos. Luego se aplica un preparado a base de pasta lasar, si el diagnóstico fuese de dermatitis de pañal irritativa y primaria.

Si se agregara una sobreinfección con un hongo, los especialistas suelen indicar una crema con derivados imidazólicos tópicos. Siempre está contraindicado el uso de cremas con corticoides en la zona del pañal.

Si el niño presenta un eccema atópico de base se agregarán antihistamínicos por boca. El tratamiento se hará entre ocho y diez días hasta que la piel se regenere.

Fuente: Sociedad Argentina de Pediatría


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