Matilde Menéndez

Posts Tagged ‘contaminación

  • In: prevención
  • Comentarios desactivados en Recomendaciones para evitar contagios con alimentos
Para este verano, desde el blog de Matilde Menéndez les brindamos algunas recomendaciones útiles que te permitirán evitar algunos de los trastornos que diariamente afectan a muchas personas.
Durante los días de altas temperaturas, los alimentos no deben permanecer fuera de la heladera por más de una hora antes de ser consumidos, recalentados, refrigerados o colocados en el freezer. Desechá sobrantes de comida que hayan estado sin refrigeración por un tiempo mayor al mencionado.
Contaminación bacteriana
Evitá cortar la cadena de frío, dado que en verano los alimentos son más susceptibles a la contaminación bacteriana, tanto para días de campo, playa o para cualquier otro lugar al aire libre.
Transportá los alimentos de manera que se encuentren refrigerados y protegidos del sol (por ejemplo, en heladerita). Si esto no es posible, elegí alimentos que soporten mejor las condiciones de temperatura ambiente (enlatados, frutas o desecados). Usá agua segura para lavar tus manos y los utensilios empleados, y para preparar mamaderas, jugos y hielo.
Temperaturas adecuadas
Al realizar las compras, comenzá por los productos que no necesiten refrigeración y dejá para el final los perecederos como carnes, aves y pescados, lácteos y productos congelados. Confirmá que los productos congelados se conserven (ver termómetro de la heladera) a la temperatura indicada en el envase.
Si solicitás el envío de mercadería a tu domicilio, asegurate de que estos productos hayan permanecido el menor tiempo posible a temperatura ambiente. No aceptes pedidos que hayan demorado más de una hora. Al recibirlos, colocalos inmediatamente en el refrigerador o el freezer.
Los productos como carnes, aves y pescados deben guardarse en bolsas y separadores del resto de los alimentos. Así evitarás que los jugos de esos productos contaminen otros alimentos.
Conservá los huevos en su envase original y refrigerado. No compres aquellos que tengan la cáscara sucia o rota. Lavalos bien en el momento de cocinarlos. Evitá las comidas, salsas o postres preparados con huevos crudos.
Lavar frutas y verduras
Las frutas y verduras frescas deben lavarse cuidadosamente antes de ser consumidas para evitar la contaminación con microbios y la presencia de productos químicos (pesticidas y fertilizantes). No vuelvas a congelar un alimento que ya fue descongelado, pues dicho proceso favorece a la contaminación con microorganismos y su posterior proliferación.
Realizá el descongelado en la heladera, nunca a temperatura ambiente, acercando el producto a una fuente de calor o colocándolo bajo una canilla. Cociná completamente los alimentos antes de consumirlos. Carnes y pollos no deben estar rosados en su interior.
Precaución con los mariscos
Si consumís mariscos obtenidos por mano propia o por terceros, asegurate de que no sea tiempo de veda por marea roja. Preferí los moluscos que se adquieren en lugares habilitados por la autoridad sanitaria local.
Fuera de tu hogar no consumas jugos o bebidas que no se encuentren en sus envases originales, ni helados de procedencia desconocida.
¡Y a disfrutar del verano!
Fuente: Prensa Libre
Anuncios
  • In: prevención
  • Comentarios desactivados en Cuidado con los alimentos en verano
Es muy común cuando comienza la temporada de verano nos enfermemos del estómago porque algo nos cayó mal. Una de las causas de este hecho es que producto del calor se desarrollen con más facilidad algunos microorganismos en nuestras comidas.
Esto nos provoca diarrea, vómitos, dolor de cabeza y fiebre entre otros síntomas. Lo más difícil es identificar qué tipo de microorganismo nos atacó, pero lo más sencillo es prevenir estas enfermedades producidas por los alimentos, a través de modos básicos de higiene, conservación y limpieza de los alimentos que consumimos diariamente.
Enfermedades transmitidas por los alimentos
Para entender un poco mejor el concepto de enfermedades producidas por los alimentos podemos definirlas como aquellas que se originan por la ingestión de alimentos infectados con agentes contaminantes en cantidades suficientes para afectar la salud del consumidor.
Sean sólidos naturales, preparados, o bebidas simples como el agua. Los alimentos pueden originar dolencias provocadas por patógenos, tales como bacterias, virus, hongos, parásitos o componentes químicos, que se encuentran en su interior.
La mayoría de las infecciones transmitidas por los alimentos comúnmente reconocidas son las que son ocasionadas por las bacterias Salmonella y la E. Coli.
Salmonella es también una bacteria que está propagada en los intestinos de las aves, reptiles y mamíferos. La enfermedad llamada Salmonelosis produce fiebre, diarrea y calambres abdominales. En las personas de mayor edad, con bajas defensas, los niños y embarazadas puede invadir la corriente sanguínea y ocasionar infecciones que ponen en peligro la vida. Su transmisión es por la ingestión de carnes mal cocidas o verduras regadas y contaminadas con aguas sucias.
Echerichia coli es un patógeno bacteriano que tiene un reservorio en el ganado vacuno y otros animales similares. Su transmisión es por el consumo de alimentos o agua que ha sido contaminada con heces de vaca. Produce a menudo una diarrea aguda y sanguinolenta y calambres abdominales dolorosos, sin mucha fiebre. En 3% a 5% de los casos, puede ocurrir una complicación llamada síndrome urémico hemolítico (SUH) varias semanas después de los síntomas iniciales. Esta complicación aguda incluye anemia temporal, abundante sangrado y falla renal.
Principales causas de las enfermedades producidas por los alimentos
La Organización mundial de la Salud (OMS) ha señalado que las principales causas de las enfermedades por transmisión alimentaria son:
  • Refrigeración inadecuada (mayor de 5º C), conservación de alimentos en recipientes muy grandes o alimentos dejados a temperatura ambiente.
  • Intervalo de varias horas entre preparación y consumo de los alimentos.
  • Cocción insuficiente, es decir, servir alimentos semi-crudos.
  • Conservación en caliente a temperatura inadecuada menor de 60º C.
  • Manipulación de alimentos por personas infectadas.
  • Uso de alimentos crudos contaminados.
  • Contaminación cruzada (alimento crudo – alimento cocido).
  • Falta de limpieza del equipo y utensilios de cocina.
  • Frutas y verduras regadas con aguas contaminadas por estiércol de animales o alcantarillado humano.
  • Consumo de alimentos crudos de origen animal son los que tienen más probabilidad de estar contaminados (Carnes de vacuno, pollo, huevos, mariscos y leches no pasteurizadas).
¿Quiénes son los más afectados?
En cuanto a la población de riesgo, cabe destacar que los viajeros a destinos tropicales son uno de los grupos más vulnerables. En concreto, los expertos destacan que un 40 por ciento de las personas que viajan cada año a destinos exóticos sufren la llamada ‘diarrea del viajero’.
También los niños, sobre todo los lactantes (menores de un año), son otro grupo especialmente afectado por las diarreas, ya que se estima que cada año se producen alrededor de 500.000 episodios de diarrea en niños y lactantes, el 40 por ciento de ellos en verano.

Asimismo, los expertos destacan también el riesgo que tienen los ancianos, ya que, al igual que ocurre con los menores, sus mecanismos de defensa son más débiles. Además, en el caso de las personas mayores hay que tener un especial cuidado ya que como no tienen sensación de sed, resulta más difícil detectar una posible deshidratación.

Prevención
Existen muchas formas de reducir el riesgo de enfermedades transmitidas por los alimentos como:´
1. Higiene personal: Las manos son el principal punto de contacto entre el alimento y el ser humano, por ello un buen lavado de manos es la forma más efectiva de prevenir una enfermedad producida por los alimentos.
2. Higiene de los alimentos: Se refiere a la limpieza de estos en todas las etapas por las cuales pasa antes de llegar al consumidor, es decir, al comprar, preparar, almacenar y consumir los alimentos.
a) Compra:
  • Seleccionar las frutas y verduras que están frescas y limpias.
  • Las carnes y pescados deben tener consistencia firme y olor agradable.
  • Los productos envasados deben tener fecha de elaboración y vencimiento vigente.
  • Las conservas deben estar en buen estado, sin golpes, hinchadas, hundidas u oxidadas. Los alimentos sean de locales autorizados.
b) Preparación:
  • El lugar de preparación de los alimentos debe estar limpio y los utensilios de cocina también.
  • No utilizar el mismo utensilio de cocina para alimentos crudos y cocidos sin lavarlos antes.
  • Utilizar un termómetro para medir la temperatura interna de la carne es una buena forma de asegurarse de que está suficientemente cocinada para matar las bacterias.
  • Lavar y desinfectar los alimentos que se consumen crudos ( ejemplo: Lechuga)
c) Almacenamiento:
  • Los alimentos no perecederos se deben guardar en envases con tapa en estantes alejadas del suelo, en un lugar fresco, seco, bien ventilado, limpio y libre de insectos y roedores.
  • Los alimentos frescos se deben guardar en el refrigerador (0º – 5ºC) y los alimentos congelados en el freezer (- 18ºC).
d) Consumo:
  • Al consumir los alimentos la persona debe tener las manos y la ropa limpia.
  • La mesa, los platos y los utensilios donde se va a comer deben estar limpios.
  • Rechazar los alimentos que presenten alguna señal de descomposición.
Si presentás alguna enfermedad diarreica de más de tres días y síntomas asociados como fiebre elevada, sangre en las deposiciones, vómitos prolongados, disminución en la orina, boca seca y mareos, consultá al médico para aliviar los síntomas y consultá a tu nutricionista para que le indique una dieta adecuada para estos casos.
Fuente:alimentación-sana[dot]com[dot]ar
  • In: enfermedades | prevención
  • Comentarios desactivados en Argentina es el país donde el Síndrome Urémico Hemolítico tiene mayor incidencia

La enfermedad, producida por una bacteria presente en los alimentos en mal estado, afecta especialmente a niños pequeños y puede provocar insuficiencia renal crónica y hasta la muerte. Se registran de 400 a 500 casos por año.

Argentina constituye el país con mayor índice de personas afectadas por el síndrome urémico hemolítico (SUH), una enfermedad que produce la primera causa de insuficiencia renal aguda en niños y la segunda de insuficiencia renal crónica. El mal, además, es responsable del 20 por ciento de los transplantes renales en niños y adolescentes, según informó una asociación civil que trabaja en la prevención de esta patología. Desde el blog de Matilde Menéndez queremos aportar nuestro granito de arena para prevenir el contagio de esta enfermedad.

 

¿Qué es  el síndrome urémico hemolítico (SUH)?

El SUH se produce por acción de una bacteria que afecta principalmente a niños de la primera infancia, se lo describe como una enfermedad de características epidémicas y durante la etapa más aguda la mortalidad comprende del dos al cuatro por ciento de los niños afectados.

Según las estadísticas sanitarias, la tasa de incidencia de esta patología en países como Estados Unidos, Canadá y Japón es baja, ya que sólo se registran de uno a tres casos anuales cada 100 mil niños menores de cinco años.

Sin embargo, en América Latina la cantidad de episodios registrados duplica a la cifra de los países del norte, puesto que, según el informe, en Chile y Uruguay se producen de cuatro a cinco casos cada 100 mil. Y sólo en Argentina, el país que convive con el mayor número de enfermos de todo el mundo, según los datos recolectados por el estudio, se presentan de 12 a 14 nuevos afectados cada 100 mil niños menores de cinco años, lo cual arroja un resultado de 400 a 500 nuevos casos por año.

 

Síntomas

Los síntomas que produce el SUH son palidez en la piel, hematomas, oliguria (poca producción de orina), edemas, hipertensión arterial y cambios neurológicos como letargia o convulsiones, por lo cual en algunos casos puede causar la muerte o dejar secuelas para toda la vida.

La enfermedad está distribuida a lo largo de todo el país, pero según la Asociación de Lucha Contra el Síndrome Urémico Hemolítico -una entidad que nuclea a familiares de víctimas de la enfermedad y profesionales que trabajan en prevención- se observan mayores episodios en las provincias del centro y sur del país, durante los meses cálidos.

Si bien el SUH constituye la primera causa de insuficiencia renal aguda y la segunda de insuficiencia renal crónica en niños, adolescente y, en algunos casos, ancianos, el 60 por ciento de los pacientes supera la fase aguda y se recupera sin secuelas después de dos o tres semanas de internación.

 

¿Cómo se transmite?

La principal vía de transmisión del SUH se genera por la bacteria denominada Escherichia Coli heterohemorrágica, que se encuentra depositada en alimentos en mal estado como carne picada y productos no pasteurizados. Esta bacteria produce el daño de las células endoteriales de los pequeños vasos del colon, el riñón y sistema nervioso central.

No existe un tratamiento específico para la enfermedad, pero la diálisis peritoneal como tratamiento de reemplazo renal logró disminuir la mortalidad por debajo del cuatro por ciento y sólo entre el 20 y 25 por ciento de los niños afectados permanecieron con algún tipo de secuela.

Para controlar la transmisión de la infección, se recomienda una serie de medidas preventivas, como:

–        asegurar las prácticas de higiene en la faena de ganado,

–        cocinar bien las carnes,

–        lavar cuidadosamente las frutas y verduras,

–        consumir agua potable,

–        implementar estrategias de prevención y control de impacto en Salud Pública a cargo de los gobiernos nacionales y locales.

 

Fuente: AUNO

La prevención de las enfermedades respiratorias agudas se basa en controlar de la diseminación de las infecciones respiratorias agudas en la familia y en la comunidad.

Para eso, es fundamental informarse sobre los principios básicos de higiene personal, en especial sobre la importancia del lavado frecuente de manos con agua y jabón, para reducir la transmisión de los gérmenes que ocasionan las infecciones respiratorias agudas y que se diseminan al toser y estornudar sin protección.

Además, es importante adoptar prácticas que disminuyan el riesgo de infecciones respiratorias, como por ejemplo:

• No fumar, especialmente en el interior de las viviendas y lugares públicos. El principal contaminante ambiental factor de riesgo directo para el desarrollo de sibilancias (ruidos en el pecho) recurrentes en el bebé es el humo de cigarrillo. Por lo tanto la primera medida de control ambiental en todo hogar donde hay niños es evitar el hábito de fumar (especialmente si el niño tiene crisis obstructivas frecuentes).

Evitar la contaminación domiciliaria ocasionada por el humo de braseros o cocinas a leña, y ventilar frecuentemente la vivienda. Cuando esto se utilice, encender y apagar los braseros fuera del hogar.

Evitar el hacinamiento.

Mantener los animales domésticos fuera de la habitación de los niños y preferentemente fuera del hogar.

 

El aislamiento de las personas con infecciones respiratorias agudas mientras permanezcan sintomáticas es necesario para evitar contagiar sobre todo a niños y ancianos. Por eso es bueno recomendarle al enfermo que no deambule por la casa y que no salga, excepto que requiera de atención médica.

En cuanto a los bebés, es muy importante estimular la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida y su continuación durante los primeros 2 años de vida en todas las embarazadas y madres.

La leche materna protege a los bebés que son amamantados contra las infecciones: gastrointestinales, respiratorias y otitis y además contiene anticuerpos maternos y ayuda a inhibir el desarrollo de bacterias nocivas en el intestino del niño.

También contiene nutrientes como el zinc y los ácidos grasos poli saturados de cadena larga que contribuyen al desarrollo de las respuestas inmunológicas del niño, con una mejor respuesta a las vacunas y una mayor capacidad de reacción frente a las enfermedades.

 

Fuente: ministerio de salud de la nación


Mis Ultimos Tweets

Escribí tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 6 seguidores

Creative Commons License

Este blog y todos sus componentes están bajo la licenciados bajo:

Creative Commons
Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License
.
A %d blogueros les gusta esto: