Matilde Menéndez

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¡Está por llegar el verano! Esperamos todo el año los días de sol, pero hay días donde el calor es insoportable. Es que, cuando hace mucho calor, el cuerpo tiene dificultades para regular su temperatura y aparece el agotamiento, que puede convertirse en lo que se llama golpe de calor. Por eso, te damos algunos consejos para que lo prevengas en los más chicos y también en los más grandes.

Los días de altas temperaturas y humedad pueden transformarse en un riesgo para la salud. Estamos más tiempo al aire libre y bajo el sol. Por eso, cuando hace mucho calor, se recomienda:

  • Ofrecer a los niños agua o jugos naturales en forma frecuente, sin esperar a que los pidan
  • Ofrecer el pecho más seguido a los lactantes
  • No tomar bebidas con cafeína o azúcar en exceso
  • Bañar a los niños o mojarles todo el cuerpo con frecuencia
  • Proponer actividades tranquilas y evitar juegos intensos
  • Evitar que los chicos transiten y jueguen expuestos al sol, menos aún en horario del mediodía o a la tarde temprano; si los chicos deben transitar bajo el sol, ponerles sombrero de ala ancha, usar protectores solares (factor 15 o mayor) y hacer frecuentes descansos a la sombra
  • Procurar que permanezcan en los lugares más frescos y ventilados
  • De ser posible, estar por momentos en ambientes con aire acondicionado, en tu casa o en los lugares públicos que lo posean; pueden usarse ventiladores, pero teniendo en cuenta que no son suficientes para refrescar cuando la temperatura ambiente es muy elevada
  • Vestir a los niños con ropa holgada, liviana, de algodón y colores claros o mejor aún, desvestirlos
  • Incorporar sal en mayor cantidad que lo habitual
  • Nunca los dejes dentro de un vehículo estacionado y cerrado
  • No ingerir bebidas muy frías (causan dolor de estómago)
  • No consumir líquidos o comidas calientes o pesadas

El golpe de calor puede ser muy grave; con los primeros síntomas o ante la duda no demores la consulta con su pediatra o en el Centro de Salud más cercano.

Para jóvenes y adolescentes, también el golpe de calor puede ser un riesgo. Por eso, es importante no consumir bebidas con alcohol en esos días muy sofocantes, ya que el alcohol aumenta la temperatura corporal y las pérdidas de líquido. Por eso no es conveniente tomar cerveza ante la sed y el calor.

También es bueno evitar esfuerzos físicos o actividades deportivas exigentes. Es mejor reunirse y charlar con amigos, escuchar música o leer cuando hace mucho calor. Si te sentís con mareos o fatiga, es fundamental sentarse y descansar.

Es muy importante tratar de visitar a los abuelos mayores para ver cómo están; ellos también, como los más chicos, son muy vulnerables al calor.


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  • Comentarios desactivados en ¿Por qué es tan importante proteger la piel?

¿Sabías que en los primeros 20 años una persona recibe aproximadamente el 80% de la radiación de toda su vida? Para grandes y chicos tomar sol en exceso es una conducta riesgosa…y muchas veces los efectos se evidencian más tarde en daños crónicos o en cáncer de piel. Es fundamental empezar el cuidado de la piel frente al sol ya en los primeros años de los niños, porque los efectos causados por las radiaciones ultravioletas son acumulativos a lo largo de toda la vida.

 Los rayos UVA y UBV son radiaciones ultravioletas emitidas por el sol. Los más chicos suelen pasar mucho tiempo jugando al sol y, como su piel es más susceptible de ser dañada por los rayos que emite, pueden darse quemaduras o golpes de calor.
¿Desde qué edad se pueden aplicar cremas con protección a los chicos? Según la Sociedad Argentina de Pediatría, a partir de los 6 meses del bebé pueden aplicarse protectores solares, también llamados fotoprotectores. De todas maneras, se recomienda no exponer de manera directa al sol a los menores de 1 año de edad.
Internacionalmente, los expertos coinciden en algunas recomendaciones con respecto a la exposición solar, que son iguales para adultos y para niños:

  • Elegir la sombra.
  • Usar ropa como protección contra el sol (gorros, sombreros, anteojos, remeras).
  • Evitar el sol del mediodía (o sea, entre las 10 y las 16).
  • No exponer en forma directa a menores de 1 año.
  • Ante exposiciones indirectas ocasionales, a partir de los 6 meses de vida se pueden usar protectores solares.
  • Usar cremas con un factor de protección solar mínimo de 15, amplio espectro (contra UVA y UVB), cubriendo toda la piel expuesta, y renovarla cada 2 horas o ante inmersión en agua o excesiva transpiración.

La frase “Aunque no lo veamos, el sol siempre está” no podría ser más cierta en lo que se refiere a la protección solar; porque las nubes también dejan pasar el sol y, muchas veces, al no percibir calor, suponemos que ese sol no nos va a quemar la piel. Además, tanto la arena, como el mar y la nieve aumentan la acción de los rayos nocivos.
Está comprobado que las consecuencias que produce la exposición habitual y persistente al sol sin la adecuada protección son el cáncer de piel, el daño crónico y el envejecimiento prematuro de la piel. Y, lo más importante, la exposición solar es responsable de hasta el 90% de los cánceres de piel. Es que las personas minimizamos los riesgos porque los efectos nocivos no se sienten inmediatamente.

Por eso, tomar sol en exceso es siempre una conducta riesgosa, aunque los efectos se noten más tarde. Entonces no esperes más para protegerte y proteger a los tuyos: cuando salga el sol, cuidá tu piel.

Fotografía por Ed Yourdon

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Las vacaciones se acercan y los más pequeños de la casa ya están contando los días para disfrutarlas hasta el final. Un viaje en familia supone muchos preparativos, pero si encima se viaja con niños, son muchos los factores a tener en cuenta.

 

Las vacaciones se acercan y los más pequeños de la casa ya están contando los días para disfrutarlas hasta el final. Un viaje en familia supone muchos preparativos, pero si encima se viaja con niños, son muchos los factores a tener en cuenta. Hoy en día muchos sitios ofrecen actividades dedicadas a ellos, que le llenarán de diversión y entretenimiento. Unas vacaciones con niños requieren más cuidados y atenciones, pero no por eso deben convertirse en algo aburrido e incómodo.

 

A todo el mundo le encanta viajar, conocer nuevas culturas, gente distinta, visitar otras ciudades, sea cual sea su elección para compartir con su hijo durante estos días festivos, tené en cuenta que la salud y la prevención nunca se va de vacaciones.

 

El lavado de manos y las vacunas al día son algunas de las recomendaciones para disminuir la transmisión de enfermedades respiratorias.

 

Estos son algunos consejos que te damos desde el blog de Matilde Menéndez para tener unas vacaciones saludables para toda la familia:

 

1. Cuidado con el sol: En contacto con el sol se debe llevar la cabeza cubierta, usar camiseta y lentes de sol. Además, si la piel se expone directamente al sol debe usarse un protector solar adecuado para su piel y aplicarlo generosamente media hora antes de la exposición solar, aplicación que debe de ser renovada periódicamente, según el tipo de protector.

 

2. Después del sol: Los dermatólogos recomiendan darse una buena ducha después de la exposición solar y posteriormente hidratar la piel.

 

3. Quemaduras: Evitá las quemaduras solares. Estas se producen con más facilidad entre las 11 y las 16 hs, cuando la sombra de nuestro cuerpo es pequeña.

 

4. Agua: Beber agua en esta época y evitar la sudoración profusa y mantenida que puede conducir a la deshidratación.

 

5. Alimentación: Si normalmente hay que cuidar la alimentación, en verano esta máxima debe aplicarse con rigor. Las ensaladas, las frutas, la fibra y los lácteos deben ser los principales componentes de la dieta veraniega.

 

6. Pies: Los pies son una parte delicada del cuerpo, especialmente en verano. Para evitar las posibles afecciones dermatológicas que afectan a esta parte del cuerpo, se recomienda tener cuidado con la higiene en las piscinas, mantener los pies secos después del baño y no caminar descalzo en piscinas, playas u otros lugares de riesgo.

 

7. Calzado: El calzado muy cerrado o no transpirable aumenta la sudoración y la maceración persistente, facilitando infecciones bacterianas y fúngicas. Utilice calzado cómodo y transpirable en excursiones y en caminatas prolongadas para evitar rozaduras y ampollas.

 

8. Higiene: mantener una buena higiene y disminuir el riesgo de contagio de infecciones, los dermatólogos recomiendan que cada uno utilice su propia toalla y no intercambiar ropas.

 

9. Rozaduras: Para evitar rozaduras en zonas de pliegues (ingles, axilas), evitá el ejercicio intenso que facilite la sudoración profusa o continuada. Asimismo, moderá el uso de desodorantes.

 

10. Países tropicales: En caso de viajar a países tropicales exageren las precauciones con respecto a la comida y al agua. Se recomienda beber siempre agua embotellada y no utilizar cubitos de hielo de los que se desconozca su procedencia. Respecto a la comida, se debe tener cuidado con ensaladas y frutas, que pueden estar lavadas con agua en mal estado y también con el pescado crudo o poco cocido. Según la época del año es imprescindible utilizar repelentes de insectos.

 

11. Botiquín. Los dermatólogos recomiendan a todas las personas que salen de vacaciones llevar un botiquín sencillo pero adaptado al tipo de viaje a realizar.

 

Fuente: MedlinePlus

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  • Comentarios desactivados en El 70% del daño solar en la piel se produce antes de los 18 años

Actividades que no suelen asociarse con la necesidad de utilizar un protector solar, como salir a andar en bicicleta, jugar al fútbol en la canchita del barrio o ir a los juegos de la plaza durante horas, también cuentan a la hora de cuidar nuestra piel.

 

Según un informe de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD), el 70% del daño solar en la piel se produce antes de los 18 años. Es más, la mitad de la exposición solar que una persona debería tener durante su vida, hoy se recibe en las dos primeras décadas de vida.

 

Y esa acumulación, en la que también influyen los malos hábitos de exposición al sol y una pasión muchas veces desmedida por el bronceado, no es para nada gratuita. Los rayos ultravioleta inducen el fotoenvejecimiento de la piel.

 

“Debemos educarnos y educar a nuestros chicos para que no tengan tanta exposición en sus primeros años de vida”, recomendó el doctor Jorge Laffargue, integrante de la Unidad de Dermatología del Hospital Pedro de Elizalde y miembro de la SAD. A través de un comunicado, la institución insta a la población a adoptar unos pocos cuidados simples y de probada efectividad para proteger la salud de la piel, como no tomar sol entre las 10 y las 16, y utilizar un protector con factor de protección solar (FPS) 30 “como mínimo”, según precisó el doctor Roberto Glorio, secretario general de la SAD.

 

En general, aunque varía según la sensibilidad de la piel, los signos más comunes de los daños que produce el fotoenvejecimiento van más allá de las arrugas. Pueden aparecer manchas y surcos profundos, la piel puede cambiar de color (se vuelve más amarillenta) y perder grosor, lo que hace también que empiecen a traslucirse los vasos sanguíneos.

 

Las consecuencias

La consecuencia más grave de la fotoexposición es la aparición de tumores cutáneos, como el carcinoma basocelular, que es el más común en el 60% de los casos, o el melanoma, que aparece como si fuera un lunar que cambia de forma, tamaño o color. Es por esto que la SAD recomienda consultar a un dermatólogo ante la aparición de cualquier signo o lesión sospechosa. Esto permite realizar un diagnóstico a tiempo.

 

“Queremos que la población conozca la importancia de la fotoprotección desde la infancia -precisó Glorio, que también es docente autorizado de la UBA-. Al ser acumulativo el daño solar, lo que una persona pueda hacer a los 30 o 40 años para revertirlo tendrá poco efecto. La prevención y el cambio de ciertos hábitos de exposición al sol, que a veces están muy arraigados en la cultura local, son fundamentales.”

 

Ambos especialistas coincidieron en la necesidad de estar muy alerta a las lesiones que pueden aparecer en la piel. “Quienes sufrieron grandes quemaduras y las personas con piel y ojos claros, o con muchos lunares tienen que tomar conciencia de que deben utilizar un FPS adecuado. Y el valor más bajo debe ser 30”, indicó Glorio.

 

Por eso, desde el blog de Matilde Menéndez queremos alertarte de los cuidados y precauciones que debés tener al salir al sol.

 

Elegir bien el protector

Una tarea complicada cuando se trata de prevenir es la elección del protector solar. Los hay en spray o crema, con más o menos vitaminas, y hasta con o sin color. Pero también ofrecen hasta repararnos el ADN mientras la piel se pone roja. “Se ven envases que ofrecen un FPS 8 y productos que combinan bronceador más protector, lo que es una contradicción porque si broncea no protege -aclaró Glorio-. En realidad, en ese caso, es importante saber que el contenido incluye más bronceador que protector.”

 

Los más efectivos, y no necesariamente más costosos, según una recorrida por los estantes de varias farmacias, son los que se denominan protectores solares de amplio espectro. “La FDA [la agencia de los Estados Unidos similar a la Anmat] estableció que esos protectores no sólo protegen contra quemaduras, sino que también protegen la piel del envejecimiento prematuro y el cáncer. En cambio, el resto de los productos sólo previenen las quemaduras”, dijo el experto.

 

Cuando la piel es clara, bastan 10 minutos de exposición para que aparezca el color rojo que indica que una quemadura solar incipiente. En una piel más oscura, en tanto, ese proceso tarda unos 20 minutos. “El FPS es un valor que indica cuánto tiempo más podemos permanecer al sol. Una piel blanca protegida con un FPS 15, demorará 15 veces más en tomar el color rojo, es decir, unas 2,5 horas -detalló Glorio-. Y una piel oscura tendrá 5 horas de protección.”

 

En los chicos, también importa la edad. Antes de los 6 meses, no deben quedar expuestos al sol porque la piel aún no tiene capacidad de defensa. A partir de esa edad, hay que aplicarles un producto con FPS de entre 40 y 50, y de acción física y química. “Es el que muchas veces vemos en la playa que deja una película blanca sobre la piel -aclaró-. Y no es necesario utilizar un FPS 100, ya que no brinda mucha más protección que uno de 50 como se cree. Ambos protegen al 99%, así que con 50 es suficiente.”

 

Consejos útiles

  • Aire libre: cualquiera sea la actividad que se realice, siempre hay que estar protegidos del sol. Las nubes permiten el paso de la radiación UV, mientras que la arena, el agua y la nieve reflejan los rayos y potencian su acción.
  • Mirar el reloj: entre las 10 y las 16, hay que optar por la sombra porque es el horario en el que los rayos UV A y B son más dañinos.
  • Protector solar: elegir los de amplio espectro (que protegen contra los rayos UV A y B), con FPS 30 como mínimo. Aplicarlo 20-30 minutos antes de cada exposición y cada 2 o 3 horas.
  • Estar alerta: hay que controlar las manchas o lesiones sospechosas en el cuerpo para poder consultar a tiempo.

 

Fuente: lanacion[dot]com[dot]ar

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Estamos entrando en el verano, la época de las vacaciones, del sol y del aire libre. El sol tiene tantos efectos positivos como negativos y eso es lo que tenemos que tener en cuenta a la hora de proteger nuestra piel y la de los chicos. Ya te dimos algunos consejos acerca de cómo protegerte del sol, entre los cuales, mencionamos las cremas y lociones protectores del sol. Hoy vamos a ver el tema con un poco más de detalle.

El sol es una fuente de energía tanto positiva como negativa. Entre otras cosas, por ejemplo, el sol estimula la producción de vitamina D, que favorece la fijación del calcio en los huesos. Pero también puede constituir un peligro si se toma en exceso.

Entre las radiaciones que emite el sol, las más importantes son las ultravioletas. La ultravioleta A (UVA) es la responsable de la producción de melanina (la sustancia que hace que nuestra piel se oscurezca), así como del envejecimiento cutáneo. Los rayos Ultravioleta B (UVB) son los que producen el enrojecimiento de la piel y las quemaduras solares.
Además están los rayos infrarrojos, que son los que producen calor y hacen que se pierda agua con la transpiración.

 

Protector solar y pantalla solar

Los protectores solares se conocen como “filtros” cuando el factor de protección es menor de 20 y “pantallas” si es de 20 o más. Los chicos y los adolescentes reciben el triple de radiaciones solares ultravioletas que los adultos. Por eso, aquí ponemos algunas cosas a tener en cuenta para usar los protectores solares eficientemente.

  • Hay que tener en cuenta el fototipo (capacidad de la piel para hacer frente a las radiaciones solares) del niño, para saber si se encuentra dentro de los grupos de riesgo que se pueden ver seriamente perjudicados por el sol. Consultá con el pediatra cuál puede ser la crema protectora adecuada al tipo de piel y a su resistencia al sol.
  • Se recomiendan los filtros solares resistentes al agua porque permanecen en la piel aunque el chico se bañe o transpire
  • Hay que aplicar el protector por lo menos 30 minutos antes de la exposición al sol y repetir la aplicación varias veces a lo largo del día, sobre todo después del baño o si el chico transpira mucho
  • La crema protectora debe aplicarse en cantidad suficiente y extenderse por todo el cuerpo, incluyendo orejas, manos y pies. Y seguir poniéndola aunque el chico ya está bronceado.
  • Al llegar a casa, un buen baño con agua tibia te va a ayudar a eliminar los restos de crema protectora, así como la sal del mar o el cloro de la pileta.
  • Te conviene aplicar sobre la piel del niño leche o crema hidratante para reponer el agua perdida por el efecto de las radiaciones solares.

 

¡Agua!

Además de todo lo anterior, tenés que asegurarte de que el chico no pierda mucho líquido con el calor y la transpiración: tiene que tomar mucha agua a lo largo del día y es conveniente que le agregues un poco más de sal a la comida, porque con la transpiración excesiva no sólo se pierde agua sino también sales que el cuerpo necesita.
La piel recuerda cada exposición al sol desde que nacemos. El efecto de la radiación es permanente, irreversible y acumulativo, de modo que cuidarse desde edades tempranas es esencial para reducir el riesgo de padecer enfermedades de la piel.

Cómo disfrutar del verano sin correr riesgos. Los 10 errores más frecuentes y consejos de especialistas.

Llega el verano, momento de abrir las ventanas y dejar correr el aire, de salir al jardín, acondicionar la terraza, hacerse un espacio en el balcón o encontrar el mejor lugar en la plaza. Tiempo de disfrutar de la naturaleza y salir al sol, fiel testigo de momentos felices. Es difícil no quererlo: después de exponerse unos minutos a su luz, uno se mira en el espejo y se percibe más agraciado, con menos defectos. El bronceado da vida al rostro, hace que cada vestido luzca mejor, y evita depender del maquillaje.

El sol regala energía, da sensación de bienestar, estimula la circulación, ayuda a conciliar el sueño, contribuye a la regulación de estados depresivos y favorece la producción de hormonas sexuales. Sin embargo, con sus rayos ultravioletas como representantes oficiales en la Tierra, y la capa de ozono deteriorada, el sol puede ser peligroso. Pero estar atentos no significa encerrarse en la oscuridad, sino tomar los recaudos para disfrutar del sol de manera conciente y precavida.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) alarma: “Uno de cada tres tumores que se detectan son en la piel”. “La mayoría de las personas no lo sabe, probablemente porque sus apariciones más comunes son diagnosticadas a tiempo. Pero la tendencia mundial indica un incremento de un 3% anual, que se atribuye principalmente a las costumbres actuales”, dispara la doctora María Esperanza Pérez, del Área de Vigilancia de la Salud, Prevención y Control de Enfermedades de la OMS. “El culto a la estética considera que el bronceado es un signo de belleza”, justifica.

Cifras

En Argentina, de 1992 a 2004 se detectó un incremento alarmante en el número de melanoma (gravedad intermedia) y un aumento de 2,25 veces el riesgo de carcinoma (gravedad alta), según la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD). Pero el cáncer de piel es una enfermedad que, detectada a tiempo, puede ser sólo una piedra en el camino. Por eso, la SAD hace hincapié en el control prematuro, con su 18° Campaña Nacional de Prevención del Cáncer de Piel, bajo el lema “Cuidá tu piel. Es la única que tenés”, que se lanza el lunes.

La doctora Virginia Mariana González, co-coordinadora de la cruzada, expone: “Queremos concientizar a la población sobre la existencia de esta enfermedad, y transmitir que entre sus factores de riesgo, hay uno que es evitable: la exposición inconciente a los rayos UV”. El otro objetivo es la detección precoz del cáncer de piel. Del 14 al 18 de noviembre, los hospitales, clínicas, centros médicos y profesionales particulares adheridos a la Campaña, brindarán consultas gratuitas en todo el país.

Los 10 errores más comunes

Hay creencias que se mantienen aunque sólo sean relatos sin fundamento o rumores que se han corrido en la historia. Los 10 pensamientos más comunes a desterrar son:

1 – “En unos años me empiezo a cuidar”

Quienes se exponen al sol en forma excesiva o han sufrido quemaduras graves deben saber que el efecto de los rayos UV es acumulativo y produce cambios irreversibles en la estructura de la piel. Hay que cuidarse siempre y cada una de las veces que uno está bajo el sol. “Si bien el cáncer de piel es más frecuente después de los 50 años, hoy se detecta en personas cada vez más jóvenes”, afirma la doctora. Protegerse de la radiación UV es fácil, sólo hay que acostumbrarse. Lo primero es evitar la exposición al sol durante las horas del mediodía. Además, usar crema protectora con factor mayor a 15 y renovarla cada dos horas.

2 –  “La piel oscura no necesita protección”

La OMS detalla que todos los tonos de piel están en riesgo y que las personas de piel blanca, ojos claros, pelo rubio o pelirrojo, pecas, antecedente de quemaduras o lunares muy numerosos, deben extremar los cuidados y protegerse con un FPS de 30 en adelante.

3 – “Si me tiene que tocar, me tocará”

La OMS asegura que el cáncer de piel, en gran medida, es prevenible si se evitan los factores de riesgo conocidos y modificables. “El más importante de todos es la exposición a los rayos ultravioletas (UV) procedentes del sol y de las camas o lámparas solares. Demasiada exposición puede cambiar la textura de la piel, hacer que envejezca de manera prematura y causar cáncer”, advierte la doctora Pérez, desde la sede en Washington de la OMS, quien aconseja que “para evitar la sorpresa, hay que vigilar la piel, realizarse autoexamen y consultar a un médico. Más aún si aparecen cambios en manchas, lunares u otro tipo de alteraciones”.

4 – “Si está nublado, no uso protector”

En días nublados o con neblina se reciben radiaciones UV igual que en días soleados y despejados. Además, “hacen efecto de lupa y de reflejos solares”, sostiene el doctor Alberto Velasco, coordinador de la 18° Campaña. La mismo ocurre con el cemento, la arena, el agua y la nieve: todos generan un reflejo que aumenta la quemazón en distinta proporción (la nieve es la más alta).

5 – “Sólo uso protector cuando voy a la playa o al mediodía”

Cualquier actividad al aire libre requiere protección. “No hay bronceado seguro”, asevera Velasco. “El sol está fuerte desde septiembre hasta abril: todos los meses implica un riesgo”, asegura el doctor Fernando Stengel, presidente de la Fundación Cáncer de Piel. “Una forma de darse cuenta es si la sombra que genera el sol es más corta que la altura de la persona”, enseña. Sombra corta = Riesgo alto. Sombra larga = Riesgo bajo. Además, hay que tener en cuenta que la franja horaria de riesgo y daño se ha ampliado, y abarca desde las 10 hasta las 16.

6 – “Me pongo el protector una vez que estoy bajo el sol”

El tiempo que tarda el producto en hacer efecto es de 30 minutos, sin excepción. Hay que aplicarlo antes de exponerse y renovarlo a las 2 horas. Por otro lado, los médicos sugieren no olvidar que si se suda o se hace deporte, se debe reponer el protector más seguido. “Una vez por hora”, aconsejan. Incluso, aclaran que si uno se mete al agua debe volver a protegerse. Las cremas catalogadas como “resistente al agua” tienen el efecto de fijar más el producto a la piel e impermeabilizar. Sin embargo, cuando uno se pasa la toalla, se viste por un rato, o se queda más tiempo en el mar o la pileta, lo erosiona y pierde efecto. Es importante repetir la aplicación con la piel seca.

7 – “Todos a la playa”

Antes del primer año de vida, los chicos deben alejarse de los rayos UV. A partir de los 6 meses, pueden exponerse ocasionalmente, con protector 60. Luego del año, hay que hacerlo con extremo cuidado. En el caso de las mujeres embarazadas, la SAD dice que deben reforzar la protección al estar bajo el sol, ya que “los cambios hormonales propios de la etapa provocan alteraciones en la coloración de la piel que se agravan con la exposición al sol”.

8 – “Iré al médico el año que viene”

Sí o sí, hay que visitar al dermatólogo una vez al año y solicitarle que realice una revisación integral. De ser posible, conviene elegir una fecha previa al verano, para asegurarse de que la piel está en condiciones óptimas. “El examen cutáneo debe ser total. Aconsejamos que el paciente aprenda a examinarse para poder guiar al médico en el momento de la consulta. También, que sea abierto y que admita la revisación total. Muchas veces, la vergüenza es un impedimento, pero cualquier parte del cuerpo puede ser blanco del cáncer de piel”, asegura el coordinador de la Campaña. Hay zonas comunes a la hora de encontrar lunares y manchas, que, en general, no se chequean, como la boca, el cuero cabelludo y las plantas del pie.

9 – “Con el protector solar, estoy protegido”

El doctor Stengel se opone a que el cuidado se reduzca a una crema: “Los protectores solares no son totales ni protegen como dicen sus publicidades. Los usuarios nos ponemos menos de 1 mg. por cm2, mientras que los ensayos para desarrollar las cremas se hacen con 2 mg. por cm2. De esta manera, un factor de protección solar (FPS) 50, pasa a proteger como un 15”, opina. Elegir la sombra, usar un sombrero de visera larga, anteojos con filtro UV y remera con mangas, ayudan a reforzar la protección. Recordar que la ropa mojada no protege.

10 – ¡Qué bien me queda el bronceado!

Mientras que el sol y las camas solares dan sensación de belleza a corto plazo, aumentan el riesgo de padecer cáncer de piel. Tanto el doctor Velasco como el doctor Stengel, llaman a las camas solares “camillas de irradiación ultravioleta”. “No son una cama donde se descansa; tampoco son solares, porque no replican al sol y uno se expone a rayos que generan daño”, explica Velasco. Por su parte, Stengel, no vacila: “Las camillas de irradiación han sido declaradas como un carcinógeno completo por la OMS. Brasil ya las clausuró, el Reino Unido las prohibió a menores de 18 años, y USA va en ese camino. Pero en Argentina los intereses económicos superan al interés por la preservación de la salud”, sentencia. Reflexiones para tener muy en cuenta.

Tips para cuidarse

  • En deportes al aire libre: colocarse protector solar antes de jugar y, en el entretiempo, hidratarse y refrescarse. Para el golf, además, usar sombrero de ala ancha en lugar de gorro y sombrilla de lona.
  • En el agua: no frotarse la piel después de nadar, porque el protector se saldrá.
  • En la altura: por cada 200 metros que se asciende, se incrementa en un 5% el efecto de la radiación UV. En la montaña hay que usar mayor protección.
  • Al manejar: El vidrio de los autos sólo bloquea los rayos UVB, pero no los UVA. Se requiere protector si se conduce mucho.

Fuente: entremujeres[dot]com

  • In: prevención
  • Comentarios desactivados en Nuevas reglas para protectores solares

Después de 33 años de deliberaciones, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, según sus siglas en inglés) avanzó en sentido de resolver la confusión en torno al mundo de los protectores solares, con nuevas reglas que especifican cuáles son los que proveen la mejor protección contra el sol y que acaban con la publicidad de que son a prueba de agua.

La FDA determinó que los protectores deben proteger del mismo modo contra los dos tipos de radiaciones solares -los rayos UVB y los UVA- para poder ser considerados “de amplio espectro”. Los rayos UVB causan quemaduras y los UVA arrugas, y ambos causan cáncer.

La reglamentación, que entrará en vigor el año próximo, también prohibirá que los fabricantes digan que sus productos son a prueba de agua o de transpiración, debido a que eso es falso. En su lugar, se les permitirá que expresen en minutos el tiempo que los productos resisten el agua.

Y sólo los protectores solares que tengan un factor de protección solar de 15 o más podrán llevar la leyenda de que previenen las quemaduras y reducen el riesgo de cáncer de piel y de envejecimiento prematuro.

Los dermatólogos consultados dijeron estar sorprendidos. “Ahora, seremos capaces de decirles a los pacientes qué protector solar comprar”, comentó el doctor Henry W. Lim, jefe de dermatología del Hospital Henry Ford de Detroit, Estados Unidos, y vocero de la Academia Americana de Dermatología.

En los Estados Unidos, el mercado de los protectores solares ronda los 680 millones de dólares al año y ha estado creciendo debido al envejecimiento de la población y al creciente temor ante el cáncer de piel.

Fuente: La Nación

Foto: Markoscc


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